Una
pantalla afirma que en cuarenta minutos pasará el próximo tren con destino a La
Plata. Me siento en el piso, pensativa.
Luego de escuchar algunas conversaciones ajenas me doy cuenta que falta poco
para el día del padre.
Este año
tengo un padre al cual puedo llamar y felicitarlo. Pero no lo voy a hacer, no
sé porque. No creo que se lo merezca. ¿O sí?
Un niño
juega cerca del andén y grita eufóricamente “papá, papá”. Por alguna razón me
genera algo extraño en el pecho. Y siento que una lágrima moja mi mejilla.
Nunca me
gustó esta fecha. Siempre me sentí sola y sin ganas de nada. El frío nunca
ayudó a la causa.
De
cualquier manera ya no importa. He decidido seguir adelante, como siempre. Pero
no puedo evitar mi rostro empapado, ni mi angustia. Por eso escribo, porque es
más fácil plasmar una idea en un papel que decirlo en voz alta.
Un hombre
mayor pasa cerca de mí y me mira, luego se acerca a la imagen de la Virgen y en silencio dice
unas cuantas palabras. Probablemente, si yo creyera haría lo mismo.
Enciendo un
cigarrillo y escucho el sonido del tren que esta llegando. Pero observo mejor y
me doy cuenta que solo es mi imaginación. Tengo que volver a poner los pies en
la tierra, al tren le faltan unos treinta minutos aún.
Compro un
diario y comienzo a leer. Todas malas noticias, todo negativo. Las leyes no se
aprueban, un monopolio maneja todo, incluso las grandes cortes. Que ilógico
¿No?
Muertes,
accidentes. Parece que el país esta destruido. Decido pedir otro diario, que
siga otra línea política. Me pinta un mundo de rosa. No sé qué creer. Pero
estoy triste, así que me voy a aferrar a lo positivo.
Es difícil
desapegarse de lo que se aprende. Leo esos diarios y no confío en nada, no me
fío de sus palabras, ni siquiera de sus fotografías. Es más difícil desapegarse
de lo que se vive. Quizás por eso muchas páginas las pasé rápido.
Me prendo
otro pucho. Esta vez camino inquieta de un lado a otro. Pienso, observo,
escucho. Hay muchas familias a mi alrededor. Y a pesar del ruido me siento
sola.
Sola como
todos los terceros domingos de junio.