Cambiamos porque crecemos

Marcos tiene nueve años, va al colegio, es rubio de ojos celestes y no le falta nada. Juan, de la misma edad, apenas tiene para comer, en su casa no hay agua ni luz, sus padres trabajan todo el día. Sólo por eso Marcos molesta a Juan todos los días. Hoy lo hizo llorar. 
La directora llama sus padres. Alicia llega, agarra a su hijo por el brazo y empieza a caminar. La directora asustada le dice que se tranquilice, tiene miedo de que cuando llegue a su casa lo cague a palos. Alicia le dice que no se preocupe (igual se preocupa). Alicia es morocha de ojos marrones.
El hijo patalea, grita, no entiende el motivo de su madre. 
Llegan, se sientan enfrentados y Alicia le da una foto. Él la mira, no entiende. "Cuando yo era chica me faltaba todo, era gorda, siempre estaba sucia, al colegio iba descalza. Hoy no le pegaste a ese chico, hace de cuenta que hoy me pegaste a mí"
El nene llora. Entiende.

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